Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.
Timoteo 6:1
dir="auto" style="font-family: "Segoe UI Historic", "Segoe UI", Helvetica, Arial, sans-serif; color: #080809; font-size: 15px; white-space: pre-wrap; animation-name: none !important; transition-property: none !important;">Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. dir="auto" style="font-family: "Segoe UI Historic", "Segoe UI", Helvetica, Arial, sans-serif; color: #080809; font-size: 15px; white-space: pre-wrap; animation-name: none !important; transition-property: none !important;">Timoteo 6:1 dir="auto" style="font-family: "Segoe UI Historic", "Segoe UI", Helvetica, Arial, sans-serif; color: #080809; font-size: 15px; white-space: pre-wrap; animation-name: none !important; transition-property: none !important;">Pelear la buena batalla de la fe significa que permanecemos en la Palabra por medio de la fe, independientemente de lo que sentimos o lo que entendemos. Jesús dice, “Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos.” Juan 8:31. dir="auto" style="font-family: "Segoe UI Historic", "Segoe UI", Helvetica, Arial, sans-serif; color: #080809; font-size: 15px; white-space: pre-wrap; animation-name: none !important; transition-property: none !important;">Pelear la buena batalla de la fe significa reconocer
contra quién estamos peleando, nuestra batalla no es directamente contra las personas o contra las circunstancias, nosotros tenemos que comprender que nuestra verdadera batalla es espiritual. dir="auto" style="font-family: "Segoe UI Historic", "Segoe UI", Helvetica, Arial, sans-serif; color: #080809; font-size: 15px; white-space: pre-wrap; animation-name: none !important; transition-property: none !important;">Satanás quiere vernos a nosotros los hijos de Dios enredados en pleitos, en chismes, en rencillas necias con nuestros prójimos, para robarnos la paz, para robarnos el gozo de nuestra vida, y para que los demás se burlen después de nuestro cristianismo. dir="auto" style="font-family: "Segoe UI Historic", "Segoe UI", Helvetica, Arial, sans-serif; color: #080809; font-size: 15px; white-space: pre-wrap; animation-name: none !important; transition-property: none !important;">REFLEXIÓN: dir="auto" style="font-family: "Segoe UI Historic", "Segoe UI", Helvetica, Arial, sans-serif; color: #080809; font-size: 15px; white-space: pre-wrap; animation-name: none !important; transition-property: none !important;">El aguila no pelea con la serpiente en la tierra, sino que la lleva al cielo, cambia el campo de batalla y luego la suelta. La serpiente no tiene resistencia, poder y ningún equilibrio en las alturas. En su terreno la serpiente es poderosa y mortal, pero en las alturas es inútil, débil y vulnerable, por eso, lleva tus lucha a las alturas en oración y Dios peleará la batalla por ti. No luches contra el enemigo en su zona de confort. Cambia el territorio de la batalla, llevalo a lo alto y tendrás la certeza de la victoria. dir="auto" style="font-family: "Segoe UI Historic", "Segoe UI", Helvetica, Arial, sans-serif; color: #080809; font-size: 15px; white-space: pre-wrap; animation-name: none !important; transition-property: none !important;">Nosotros como cristianos tenemos que pelear nuestras batallas en oración, en clamor, en ayuno porque esas son las armas de Dios, las armas que destruyen fortalezas dir="auto" style="font-family: "Segoe UI Historic", "Segoe UI", Helvetica, Arial, sans-serif; color: #080809; font-size: 15px; white-space: pre-wrap; animation-name: none !important; transition-property: none !important;">2 Corintios 10:4 dice porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas,